El triunfo del equipo Canadiense en Miami no fue una casualidad: fue la consecuencia de un equipo más sano, más competitivo y, sobre todo, más unido. Toronto FC consiguió una victoria de enorme valor al derrotar 2-1 a Inter Miami en el Nu Stadium, no solo porque significó su primer triunfo como visitante ante los Herons, sino porque confirmó una tendencia que comienza cada vez a tomar mas forma en el equipo de Robin Fraser.
Toronto llegó a Florida con 21 puntos, varias bajas sensibles y un historial completamente adverso ante Miami. Nunca había ganado allí y, antes del encuentro, aparecía con apenas un 13.2% de probabilidad de victoria. Noventa minutos después, los Reds habían cambiado la historia.
Desde los primeros minutos intentó mover el balón, generar amplitud y buscar espacios. Al 11’, Richie Laryea incluso consiguió enviar el balón al fondo de la red, aunque la jugada fue anulada por fuera de lugar. Miami también generó peligro. Rodrigo De Paul encontró a Luis Suárez al minuto 18’ el delantero uruguayo quedó en una posición favorable frente a Luka Gavran, pero su remate terminó fuera.
La posesión favoreció claramente al conjunto local. Miami llegó al descanso con 60% posesión del balón, más disparos y mayor peligro, pero Toronto consiguió mantener el 0-0. Para este juego Fraser había tenido que modificar nuevamente su once. Sin Walker Zimmerman por suspensión y sin Niklas Dorsch tras la fractura facial sufrida ante Charlotte, Toronto presentó cuatro cambios respecto al partido anterior: Kobe Franklin, Zane Monlouis, Derrick Etienne Jr. y Djordje Mihailovic ingresaron al equipo titular.
Monlouis cumplió en la defensa, Cimermancic volvió a mostrar personalidad en el mediocampo y Mihailovic regresó después de cumplir su suspensión para convertirse nuevamente en una pieza importante en la construcción ofensiva.
La segunda mitad comenzó con Miami intentando aumentar la presión. Pero Toronto encontró el Gol primero. Al minuto 59, Derrick Etienne Jr. recuperó un balón tras un desvío del rival y conectó con Dániel Sallói. El húngaro encontró a Josh Sargent en la frontal del área y el delantero controló, recortó y definió con la pierna izquierda, para marcar el 0-1. Toronto había esperado su momento, cuando llegó, no perdonó.
Tres minutos después apareció una de las mejores jugadas colectivas del equipo en toda la temporada. La acción comenzó desde Luka Gavran y pasó por diferentes sectores del campo. Toronto circuló con paciencia, movió a Miami de un lado al otro y terminó encontrando a Mihailovic por la banda izquierda. Su centro fue rechazado parcialmente por Dayne St. Clair y Derrick Etienne Jr. apareció para aprovechar el rebote y marcar el 0-2.
Una jugada que simbolizó perfectamente la noche, No fue un contragolpe desesperado, No fue una acción aislada. Fue una secuencia colectiva, paciente y bien ejecutada.
Derrick Etienne Jr. terminó siendo uno de los grandes protagonistas. De la noche con Gol y asistencia lo que le valió ser el jugador del partido. Con ambas acciones llegó a seis contribuciones de gol durante la temporada —tres goles y tres asistencias— y alcanzó además las 50 y 51 contribuciones de gol de su carrera en MLS.
Fraser destacó después del encuentro que el aumento de competencia interna está elevando el nivel individual de sus jugadores. Y Etienne fue probablemente el mejor ejemplo. La gran pregunta antes del partido era cómo podía Toronto contener a Lionel Messi y su magia. Fraser explicó después en conferencia de prensa que Laryea, Sallói, Monlouis y Alonso Coello trabajaron constantemente sobre el sector donde Miami intentaba generar oportunidades con Messi y De Paul.
Durante buena parte del partido funcionó. Messi terminó encontrando su momento al minuto 82, cuando De Paul filtró un balón y el argentino definió ante la salida de Gavran para marcar el 1-2, su gol número 14 de la temporada.
Luka Gavran volvió a responder en un momento importante. En tiempo añadido, David Ayala sacó un potente disparo desde media distancia que pudo significar el empate, pero el portero de Toronto controló el balón y mantuvo la ventaja. Fue otra actuación importante del guardameta, quien viene creciendo durante esta segunda mitad de temporada.
Miami tuvo la pelota; Toronto supo jugar sin ella y aprovechar sus oportunidades. Las estadísticas muestran claramente qué tipo de partido fue. Miami terminó con 60% de posesión, 625 pases y 1.8 xG. Toronto tuvo apenas 40% del balón, 382 pases y 0.9 xG. Pero ambos equipos finalizaron con tres remates a portería. El equipo de Fraser entendió que no necesitaba dominar la pelota para competir. Necesitaba mantenerse ordenado, recuperar, atacar los espacios y aprovechar sus oportunidades.
Fraser definió la actuación como una de las más completas de la temporada: esfuerzo, diligencia, concentración y sacrificio, además bajo condiciones de calor y humedad muy exigentes. Los partidos anteriores Toronto había demostrado que podía levantarse después de estar en desventaja. Ante New England ganó 2-1 después de quedarse con diez jugadores. Contra Charlotte estuvo 1-3 abajo y con un hombre menos antes de rescatar un espectacular 3-3.
Miami representaba una prueba diferente. Esta vez Toronto no tuvo que remontar. Tomó la ventaja, la amplió y la defendió. Los Reds han sumado ahora 7 de los últimos 9 puntos y elevan su récord a 5 victorias, 7 derrotas y 9 empates para alcanzar 24 unidades. Toronto no puede mirar Miami como el punto culminante de su temporada. Tiene que utilizarlo como un punto de partida.
La próxima prueba será en casa ante New York City FC, pero la lección que deja Florida ya está escrita.
Related
Licenciado en Nutrición con experiencia en el ámbito deportivo, colaborando con equipos profesionales de Segunda y Tercera División en México. Desde 2019 resido en Canadá, donde trabajo en los sectores de la construcción y la panadería. Apasionado del deporte desde siempre, y hoy mas que nunca a pesar de los retos del día a día y de combinar múltiples responsabilidades, sabiendo que siempre habrá tiempo para todo. Colaborador desde 2026 para Golazo Canada.

Vea también
Must See


