Halifax lleva años hablando de la posibilidad de tener un estadio permanente para los Halifax Wanderers. Años de propuestas, estudios, discusiones, cambios de planes y preguntas sobre quién debería pagar la factura.
Pero ahora, los Wanderers han decidido cambiar completamente la narrativa. El club presentó ante el Halifax Regional Council una propuesta para construir un estadio permanente de 10 mil 500 espectadores en el corazón de la ciudad, en los actuales Wanderers Grounds, con una diferencia fundamental respecto a las propuestas anteriores: Wanderers plantean financiar privadamente la construcción y operación del estadio.
Y si el proyecto avanza, Halifax podría estar ante algo mucho más grande que una nueva casa para su equipo de la Canadian Premier League (CPL). Podría estar construyendo uno de los nuevos centros deportivos y de entretenimiento más importantes de la ciudad. Sin embargo, ¿Halifax necesita realmente un estadio de 10 mil 500 personas para los Wanderers? Los números ayudan a entender la apuesta.
En 2026, los Wanderers se encuentran entre los equipos que más público están llevando a los estadios de la CPL. Después de nueve partidos como locales, Halifax registraba 53 mil 296 espectadores y un promedio de 5 mil 922 por partido, ligeramente por encima de Forge FC en ese momento.
Eso significa que el nuevo estadio no estaría diseñado únicamente pensando en la asistencia actual. Los Wanderers están apostando por el crecimiento. Con 10 mil 500 asientos, un promedio de 6 mil aficionados representaría alrededor del 57 por ciento de ocupación. Con 8 mil, sería aproximadamente 76 por ciento. Y un lleno total significaría 10 mil 500 personas dentro del estadio.
La diferencia entre el estadio actual y el propuesto tampoco es menor. En 2025 los Wanderers ampliaron el Wanderers Grounds hasta una capacidad de 7 mil 244 espectadores. El nuevo proyecto aumentaría esa capacidad en más de 3 mil lugares. Pero hay algo importante: 10 mil 500 no sería una cifra extraordinaria dentro del universo de la CPL.
La liga utiliza actualmente algunos estadios enormes, como el TD Place de Ottawa y el Tim Hortons Field de Hamilton, pero también varios recintos de aproximadamente 5 mil a 7 mil espectadores. El proyecto de Halifax quedaría justamente en una zona intermedia: suficientemente grande para crecer, pero muy lejos de los grandes estadios multipropósito de Ottawa y Hamilton.
Y quizá esa sea precisamente la intención. Los Wanderers no parecen estar diseñando un estadio solamente para la asistencia que tienen hoy. Lo están diseñando para lo que creen que Halifax puede llegar a ser.

La afición ya existe
Aquí es donde el proyecto se vuelve particularmente interesante. La pregunta no es si Halifax tiene una cultura futbolística capaz de llenar un estadio de 10 mil 500 personas desde el primer día. Los números no dicen eso. Pero tampoco estamos hablando de una franquicia que juega frente a gradas vacías esperando que algún día aparezca el público. Los Wanderers ya construyeron una de las bases de aficionados más importantes de la CPL. Y eso cambia la naturaleza del riesgo.
Un estadio de 10 mil 500 lugares significa que el club necesitaría aumentar considerablemente su promedio para acercarse regularmente a llenos, pero también tendría algo que el actual estadio temporal no puede ofrecer con la misma facilidad: espacio para crecer. Y, sobre todo, espacio para ganar dinero fuera de los 90 minutos. El negocio no termina cuando pita el árbitro. Esta puede ser una de las partes más importantes de todo el proyecto: un estadio permanente que cambie la experiencia comercial.
Más aficionados significa más boletos vendidos, pero también más:
- Alimentos
- Bebidas
- Mercancía oficial
- Espacios VIP y hospitality
- Patrocinios
- Estacionamiento
- Eventos corporativos
- Conciertos
- Actividades comunitarias
Los Wanderers plantean además un recinto capaz de albergar 50 o más eventos al año, con una superficie artificial que permitiría superar las 5 mil horas anuales de uso comunitario. El proyecto también contempla un estacionamiento subterráneo con 650 espacios, destinado en parte a atender la necesidad de estacionamiento del cercano QEII.
Eso significa que la pregunta económica ya no debería ser solamente: ¿Cuánto dinero genera un partido de los Wanderers? La pregunta debería ser: ¿Cuánto dinero puede generar un nuevo recinto deportivo y de entretenimiento en el centro de Halifax durante todo un año?

La derrama económica
Aquí hay que hacer las cuentas con cuidado. No sería correcto multiplicar simplemente 10 mil 500 espectadores por un gasto promedio y llamar al resultado “impacto económico”. Hay que distinguir entre ingresos del club, dinero gastado dentro del estadio y nueva actividad económica generada para Halifax. Pero podemos visualizar el potencial con un ejercicio simple, pero nada extraordinario.
Si un partido tuviera 8 mil espectadores y cada persona gastara, por ejemplo, $25 en alimentos, bebidas y mercancía, estaríamos hablando de $200 mil de consumo dentro del recinto en una sola noche. A $40 serían $320 mil. Y eso ni siquiera incluye boletos, estacionamiento, transporte, restaurantes y bares cercanos, ni el gasto de aficionados que lleguen desde fuera de Halifax. Por eso, una vez que se tengan todos los datos, vale la pena construir un modelo conservador, medio y alto de derrama económica por partido y por temporada.
Porque ahí puede aparecer una parte de la historia que normalmente se pierde cuando hablamos únicamente del precio de construcción de un estadio y olvidamos la experiencia de ir al estadio en sí.
Pero hay otro proyecto: Los Wanderers no están proponiendo solamente transformar los Wanderers Grounds. El anuncio incluye simultáneamente un proyecto para desarrollar las instalaciones de Maybank en Dartmouth como centro de entrenamiento profesional, con una cancha de futbol de tamaño completo que podría cubrirse con una estructura tipo domo durante el invierno, además de un campo de flag football de dimensiones olímpicas.
Es decir, el proyecto tiene dos piezas: una casa para jugar en Halifax y una casa para entrenar en Dartmouth. Y eso puede tener implicaciones importantes para el desarrollo del futbol en toda la región.

99 años: el precio de tener una casa propia
Hay una parte de la propuesta que puede terminar siendo tan importante como los $100 millones de inversión: el terreno. Los Wanderers están planteando que la construcción del nuevo estadio y la instalación de entrenamiento en Dartmouth sean financiadas de manera privada, pero a cambio solicitan contratos de arrendamiento de 99 años sobre ambos terrenos municipales. El presidente del club, Derek Martin, dijo ante el Halifax Regional Council que el financiamiento está asegurado y que los Wanderers asumirían el riesgo financiero de los proyectos.
En Halifax, eso significaría mantener el estadio permanente en los actuales Wanderers Grounds durante prácticamente un siglo. Y ahí aparece una de las preguntas más importantes que tendrá que responder HRM: ¿qué recibe la ciudad a cambio de comprometer esos terrenos durante 99 años?
La propuesta incluye elementos que van más allá de los partidos de la CPL. El estadio tendría capacidad para 10 mil 500 espectadores en eventos deportivos y hasta 17 mil 500 para conciertos, además de una cancha artificial, espacios cubiertos sobre las gradas y un estacionamiento subterráneo con 650 plazas, que también ayudaría a cubrir necesidades de estacionamiento relacionadas con el cercano QEII.
Además, los Wanderers plantean que la instalación tenga un uso comunitario importante y pueda funcionar durante buena parte del año. Pero los 99 años no son un detalle menor. La ciudad estaría entregando un activo público por un periodo extraordinariamente largo, mientras que el club obtendría la seguridad necesaria para invertir una cantidad considerable de capital en infraestructura permanente.
Por eso, el debate no debería reducirse a una pregunta tan sencilla como “¿quién paga el estadio?”. La pregunta real es: ¿qué obtiene Halifax durante esos 99 años y qué compromisos quedarán establecidos legalmente para garantizar que el estadio siga siendo un activo deportivo, comunitario y de entretenimiento para la ciudad?
Ahí estarán buena parte de las discusiones que deberán producirse antes de que el Council tome una decisión.
De estadio temporal a infraestructura permanente
Hay algo simbólico en todo esto. Cuando los Wanderers debutaron en 2019, el estadio fue concebido como una solución temporal: gradas y estructuras construidas para darle al nuevo club una casa mientras demostraba que el futbol profesional podía funcionar en Halifax.
Seis años después, la conversación es completamente diferente. Los Wanderers ya no están preguntando si Halifax quiere futbol profesional. Están preguntando si Halifax está preparada para construir la infraestructura que permita que ese proyecto crezca.
Y ahora la pelota está en la cancha del Halifax Regional Council. La propuesta contempla un estadio permanente de 10 mil 500 espectadores, financiamiento privado, más de 5 mil horas de uso comunitario, más de 50 eventos anuales y una segunda instalación deportiva en Dartmouth.
La ciudad tendrá que analizar costos, terrenos, arrendamientos, estacionamiento, impacto comunitario, infraestructura y todos los detalles del acuerdo. Pero hay algo que ya cambió. Los Wanderers dejaron de pedir que alguien creyera que el estadio podía funcionar. Ahora están diciendo: “Nosotros estamos dispuestos a poner el dinero. Déjennos construirlo”.
Y eso cambia por completo la conversación sobre el futuro del futbol profesional en Halifax.
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Periodista deportivo mexicano con experiencia en prensa escrita y radio por más de una década. Comunicar la pasión futbolera es único. Opiniones a título personal. Colaborador de Golazo Canada.

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