Después de 12 partidos consecutivos sin triunfo en MLS, Toronto FC volvió a sonreír. Los Reds derrotaron 2-1 a New England Revolution. El equipo de Robin Fraser llegaba con la obligación de transformar las buenas sensaciones recientes en tres puntos. Durante las últimas semanas, Toronto había mostrado señales de mejora defensiva, pero seguía sin encontrar la manera de cerrar partidos. Esta vez, aunque lejos de una actuación perfecta, consiguió aquello que venía buscando desde hacía demasiado tiempo: una victoria.
El partido comenzó con New England tomando la iniciativa. Matt Polster tuvo dos oportunidades claras en el primer tiempo, pero Luka Gavran apareció en momentos clave para mantener con vida a Toronto. Sus atajadas fueron fundamentales para que el equipo resistiera el embiste inicial del equipo visitante.
Desde la línea técnica, Robin Fraser vivió el partido con intensidad. Se mantuvo constantemente al borde del área técnica, dando indicaciones, corrigiendo movimientos y tratando de ordenar a un equipo que, por momentos, tuvo que resistir más de lo esperado.
Aunque New England inició mejor, Toronto encontró el golpe al final del primer tiempo. Al minuto 43, Theo Corbeanu desbordó por la banda derecha e intentó un tiro-centro que terminó siendo desviado por Will Sands hacia su propia portería. El autogol puso el 1-0 para Toronto y cambió el ánimo del partido.
Cortesía: Leonardo Ramirez | Golazo Canadá
Poco después, al 45+6, llegó la gran imagen de la noche. Dániel Sallói generó una jugada por la banda izquierda y envió un centro hacia Djordje Mihailovic, quien controló y dejó el balón servido para Niklas Dorsch. El mediocampista alemán sacó un disparo extraordinario al ángulo superior izquierdo de Matt Turner. Siendo este su debut goleador con el equipo y en MLS. Dorsch no solo marcó el gol de la victoria. También fue una de las figuras más influyentes del partido por su recorrido, intensidad y lectura de juego. Su duelo con Carles Gil fue uno de los puntos más interesantes de la noche. El español, capitán y principal generador de New England, nunca logró imponer completamente su ritmo ante la presencia del mediocampista alemán. Al final, Dorsch fue nombrado Man of the Match, en una noche que puede convertirse en un punto de partida para su etapa en Toronto.
En conferencia de prensa, Robin Fraser no dudó al hablar de él. Calificó su actuación como “fantástica”, destacando la cantidad de terreno que cubrió, su esfuerzo hasta el final y el gol que coronó su presentación ante la afición local.
Toronto salió al segundo tiempo con más confianza. La ventaja de 2-0 le permitió jugar con mayor seguridad, circular mejor la pelota y generar algunos momentos de control. Richie Laryea fue clave en defensa, mientras Josh Sargent realizó un trabajo silencioso pero importante, subiendo, bajando y ayudando en labores defensivas.
Cortesía: Leonardo Ramirez | Golazo Canadá
Pero al minuto 76 llegó el momento de tensión: Djordje Mihailovic fue expulsado con roja directa tras una barrida por detrás sobre Carles Gil. A partir de ahí, Fraser modificó el equipo y reordenó la estructura en un 5-3-1, priorizando proteger la ventaja.
Toronto tuvo que sufrir. New England empujó, adelantó líneas y encontró el descuento al minuto 90 por medio de Wilson Harris. Sin embargo, esta vez el equipo local resistió hasta el final. Tal vez no haya sido una noche perfecta, pero sí una noche de triunfo necesario. Después de semanas de frustración, empates y oportunidades perdidas, el Toronto volvió a ganar.
Ahora lo que viene para el Toronto FC es seguir trabajando para su próximo compromiso que será nuevamente en BMO Field, cuando reciba a Charlotte FC el miércoles 19 de agosto.
Toronto llega a ese encuentro con 20 puntos, todavía fuera de la zona de Playoffs, pero con un impulso anímico importante después de romper su mala racha. Charlotte, por su parte, llega mejor ubicado en la Conferencia Este, con 28 puntos, tras vencer 3-1 a Columbus Crew en la Jornada 20.