Simplemente los Halifax Wanderers no pueden con Cavalry FC en la Canadian Premier League (CPL) al caer una vez más, en casa, por 1-3 y con ello sumar el noveno juego sin poder vencerlos. La historia entre ambos equipos comienza a parecer una condena para los de Halifax. Esta vez, además, la derrota duele un poco más porque Wanderers tuvo la pelota, buscó el arco rival y durante varios pasajes del encuentro pareció tener los argumentos para competirle al líder de la competencia.
Pero Cavalry volvió a demostrar que no necesita dominar para hacer daño. Wanderers terminó el encuentro con el 60 por ciento de la posesión y realizó 13 disparos por nueve de su rival. Sin embargo, los números que realmente explican el resultado son otros: los Cavs tuvieron cinco tiros a puerta contra cuatro de Halifax y aprovecharon prácticamente cada error importante de los locales.
El partido comenzó con un Wanderers dispuesto a tomar la iniciativa. La circulación del balón permitió al conjunto de Vanni Sartini avanzar metros y mantener a Cavalry lejos de su propia portería. Sin embargo, el dominio territorial no se transformó en la contundencia que necesitaba el conjunto local.
Y ahí apareció nuevamente Cavalry. Apenas iniciado el segundo tiempo, Nathaniel Edwards aprovechó una asistencia de Sergio Camargo para poner el 0-1 al minuto 48. El golpe llegó justo cuando Wanderers necesitaba mantener el control que había mostrado durante buena parte del encuentro.
Los locales intentaron reaccionar, pero los Cavs volvieron a golpear. Al minuto 64, Tobias Warschewski amplió la ventaja a 0-2 con asistencia de Adam Pearlman. Once minutos más tarde, Sergio Camargo, colocó el 0-3 y prácticamente sentenció el encuentro. Wanderers encontró algo de oxígeno demasiado tarde.
Isaiah Johnston convirtió desde el punto penal al minuto 87 para poner el 1-3 definitivo, pero para entonces Cavalry ya había hecho el daño suficiente para llevarse tres puntos de Halifax.
Mucha pelota, poca recompensa
La derrota vuelve a poner sobre la mesa una de las grandes dificultades de Wanderers esta temporada: tener la iniciativa no necesariamente significa tener el control del partido.
Los 13 disparos y el 60 por ciento de posesión hablan de un equipo que quiso proponer, pero los cuatro remates entre los tres palos muestran también las dificultades para transformar ese dominio en verdadero peligro.
Cavalry, en cambio, fue directo y efectivo. El líder llegaba a Halifax con 43 puntos en 19 partidos y apenas 11 goles recibidos, mientras Wanderers ocupaba la sexta posición con 20 unidades después de 20 encuentros. La diferencia entre ambos conjuntos quedó nuevamente expuesta en el marcador.
Para los Wanderers, la derrota llega además en un momento incómodo de la temporada. El partido ante Cavalry abría una serie de tres encuentros consecutivos en casa que podía resultar fundamental para mantener vivas sus aspiraciones de postemporada.
Ahora deberán reaccionar rápidamente. Después de la derrota ante los Cavs, Wanderers viajará a Quebec para enfrentar a FC Supra el 12 de septiembre, antes de regresar al Wanderers Grounds para recibir a Inter Toronto el 20 y a Atlético Ottawa el 26.
La temporada todavía no termina, pero cada vez queda menos margen. Y mientras Wanderers busca desesperadamente convertir sus buenas intenciones en puntos, Cavalry continúa recordándole que, al menos por ahora, sigue siendo su peor pesadilla.
En Halifax, los Cavs volvieron a mandar.
Cortesía: Trevor MacMillan/HFX Wanderers FC
“El marcador es un poquito mentiroso”: Sartini
Aunque el resultado diga 1-3, para Vanni Sartini la historia del partido entre Halifax Wanderers y Cavalry fue mucho más pareja de lo que refleja el marcador.
“Si este fuera un match de boxeo, creo que por puntos habríamos ganado porque hemos dominado la primera parte”, aseguró el técnico de Wanderers tras la derrota en casa.
Sartini reconoció, sin embargo, que Cavalry marcó la diferencia en un aspecto fundamental: la calidad para aprovechar sus oportunidades.
“Creo que el marcador es un poquito mentiroso, pero al mismo tiempo no es mentiroso porque en el fútbol hay una cosa que se llama calidad y ellos han hecho ver que tienen mucha calidad”, explicó.
Para el entrenador italiano, la diferencia pudo comenzar a marcarse desde la primera mitad, cuando Wanderers tuvo oportunidades que no consiguió convertir.
“Nosotros cuando podíamos marcar, no hemos marcado en el primer tiempo y es esa la diferencia, por lo menos hasta el minuto 70 cuando sacaron el segundo gol”, señaló.
Pese al golpe de la derrota, Sartini defendió la identidad que ha intentado construir con el equipo y que, según él, también conecta con los aficionados.
“Hemos desarrollado una identidad de juego, hemos desarrollado buenos principios, ofensivos y defensivos y vamos bien, hemos jugado bien”, afirmó.
Lejos de renunciar a esa propuesta, el entrenador fue contundente: “Esa no es la vía para mí, para mejorar o para ganar y traer este club a otro nivel”.